¿Cuál es el origen del plato?

Como muchos platillos actuales paraguayos, para saber la historia de la sopa guaraní debemos irnos de viaje en el pasado, exactamente a la época en donde se llevaban a cabo las misiones jesuíticas.

Es en este momento histórico en donde se trajeron ingredientes del viejo continente, siendo totalmente nuevos para los guaraníes de la época, los cuales se fueron combinando con la comida local, hasta ese momento caracterizada por la mandioca, el maíz, zapallo, batata y algunos cultivos y legumbres más.

Se desconoce a ciencia cierta en qué momento se llegaron a fusionar los ingredientes que constituyen la sopa paraguaya, pero lo que si queda claro es que se logró obtener un sabor fenomenal que continúa disfrutándose en la época actual.

Recomendaciones y datos

Como se mencionaba anteriormente, este platillo no tiene nada que ver con una sopa, más bien todo lo contrario, es una especie de tarta hecha a base de harina, queso y cebolla.

Una de las grandes preguntas alrededor del platillo es de dónde sale este nombre si no es una sopa como tal, aunque existen varias teorías referentes a esta duda. La más confiable o verídica nos dice que una cocinera de Carlos López, un presidente paraguayo, llegó a preparar una sopa con mandioca y como resultado salió muy espesa; sin embargo, le llegó a gustar mucho, convirtiéndose en lo que hoy en día es uno de los platillos más preparados en Paraguay.

Para conseguir una sopa paraguaya ideal, debemos tener en cuenta la harina, que debe ser muy fresca; de esta forma nuestra tarta quedará esponjosa y llena de sabor. También debemos asegurarnos que el queso sea fresco; comúnmente lo juntan con un poco de aceite de girasol y manteca para darle un poco más de sabor a la mezcla, para así obtener resultados deliciosos.