Si bien es indefinido el momento en que comenzó a consumirse el tereré, hay versiones que afirman que ya lo bebía los indígenas guaraníes, que más tarde mostraron esta tradición a los misioneros jesuitas que llegaron en el siglo XVII a su territorio. Otras hipótesis vinculan el surgimiento del tereré a la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, entre los años 1932 y 1935, época en la que los soldados paraguayos tomaban el mate frío para no prender el fuego y de esta manera mantenerse ocultos de sus enemigos.

El tereré es una infusión que se hace con yerba mate, se bebe con agua fría con hielo y contiene yuyos propiedades medicinales. Para prepararlo se prensan las hierbas que luego se colocan en una jarra con agua fría y hielo. Se sirve en una guampa donde está la yerba mate y se chupa con una bombilla.

Sobre la etimología del nombre de esta infusión también hay distintas historias. Algunas fuentes historiográficas cuentan que es por la onomatopeya del sonido final que se escucha cuando la última persona en beber le da tres sorbos a la bombilla, mientras que otra posibilidad sospecha que puede deberse a una palabra que se desprenda de la expresión “té jere”, que en guaraní significa “ronda de té”.

Para los paraguayos el tereré es una cuestión cultural que marca gran parte de su identidad como nación. Por esto, en el año 2011, el Congreso del país la impuso como Bebida Oficial del Paraguay y también le otorgó el grado de Patrimonio Cultural de la Nación, estableciendo el último sábado del mes de febrero de cada año como “Día Nacional Oficial del Tereré”.