Aunque en Paraguay, parte de Brasil y noreste de Argentina casi todos lo conocen, hay a quienes esta popular y legendaria bebida les resulta una extrañeza. El tereré es una infusión a base de yerba mate, que se bebe con agua fría (se le suele agregar hielo) y que contiene yuyos o hierbas con propiedades medicinales. Su preparación consiste en prensar las hierbas medicinales que luego se colocan en un jarra con agua fría con hielo, se sirve en una guampa -o en un mate en Argentina- donde está la yerba mate y se sorbe con una bombilla.

Quizá sean las altas temperaturas que se registran en el Paraguay lo que haya hecho que su consumo se haya difundido tanto. El agua helada en combinación con yuyos refrescantes como la menta, el cedrón o menta’i, entre otros tantos, provocan una sensación de aplacamiento del calor. Las hierbas o remedios naturales que se pueden utilizar para su preparación son casi infinitos y cada uno de ellos tiene una propiedad característica que indica su utilización: menta’i para el corazón, burrito para problemas de digestión, el ajenjo para las personas diabéticas, la zarzaparrilla para el reuma, la cola de caballo para mejorar el funcionamiento de los riñones, cocú para los hipertensos, etcétera. Es muy común ver a la gente de todas las edades en los parques y plazas compartiendo un tereré, y hasta hay en algunas ciudades del país donde existen puestos que lo preparan -con los yuyos que se solicite- y lo alquilan a quienes quieran beber,

Si bien no está muy claro cuándo comenzó a beberse el tereré, hay quienes aseguran que ya lo hacían los indígenas guaraníes, quienes luego compartieron esta costumbre con los misioneros jesuítas que llegaron a su zona en el siglo XVII. Otras personas creen que el surgimiento del tereré se dio durante la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, que sucedió entre los años 1932 y 1935, cuando los soldados paraguayos bebían el mate frío para no encender fuego y evitar llamar la atención de sus enemigos.

Sobre el nombre de la infusión también existen diferentes versiones. Hay quienes afirman que se debe a la onomatopeya del sonido final cuando se dan los últimos tres sorbos con la bombilla, mientras que otros suponen que puede ser una palabra que derive de la expresión en el idioma guaraní “té jere”, que significa “ronda de té”.

Tal es la importancia del tereré en la cultura paraguaya que en el año 2011, el Congreso del país lo estableció como Bebida Oficial del Paraguay y Patrimonio Cultural de la Nación, además de imponer al último sábado de cada mes de febrero como “Día Nacional Oficial del Tereré”. En los últimos años, se generó una fuerte disputa entre paraguayos y brasileños de la región de Mato Grosso do Sul, quienes quieren adjudicarse como propia la invención de la bebida y establecieron gestiones para nombrarla como patrimonio histórico estatal. Este accionar no gustó nada en muchos paraguayos. Hay trabajadores del reconocido Mercado 4 de Asunción que iniciaron proyectos y propuestas para llevar a la Dirección Nacional de la Propiedad Intelectual de Paraguay y que se reconozca al tereré como un invento paraguayo. Este conflicto cobró una relevancia mayor, cuando en el año 2015, una empresa alimenticia brasileña logró registrar la palabra “Tereré” como una marca comercial, lo que impide la utilización de la misma a cualquier otro productor en todo el territorio de Brasil. 

Más allá de su origen indefinido, de la imprecisa etimología de su nombre, de los conflictos que se generen con países vecinos y de las milenarias leyendas que lo rodean, el tereré está arraigado en la cultura de un país que lo bebe, lo disfruta y lo siente, como una gran pasión paraguaya.